miércoles, 18 de julio de 2018

El problema no es la MetroGuagua

 Mónica Palacios. Miembro del Colectivo Ciudadano de Amigos de la Bicicleta Las Palmas en Bici.

Maqueta de cómo quedará la MetroGuagua

La MetroGuagua no es el problema de nuestra ciudad; el problema es la saturación de coches. Los atascos y embotellamientos del tráfico no se solucionan dando más espacio al automóvil y construyendo nuevas infraestructuras. Los países desarrollados lo han entendido hace tiempo: más carriles, más circunvalaciones, más túneles, más soterramientos, más aparcamientos y más centros comerciales generan un efecto llamada y animan a nuevos usuarios a usar el auto, con lo que volvemos al principio. La solución a la congestión automovilística se cae de simple: menos coche privado. Mientras no asimilemos estos dos principios básicos seguiremos perdiendo el tiempo en debates estériles.

Al contrario de lo que muchas personas piensan, tampoco quienes nos representan en las instituciones o en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria han destacado por su originalidad en materia de sostenibilidad urbana; van a rebufo del resto del mundo. Cuando en gran parte del planeta están recuperando las urbes para hacerlas más saludables, accesibles y humanas, en lucha contra la contaminación y el cambio climático, en Las Palmas de Gran Canaria aún no tenemos claras las prioridades.

Cuando en el país del automóvil, en la ciudad de Nueva York, llevan construidos más de 1.100 kilómetros de carriles bici desde el año 2006 y acaban de peatonalizar la mítica Times Square; cuando en Francia el Gobierno paga por ir en bicicleta al trabajo y en París ya no existen aparcamientos que no sean de pago; cuando en Londres se paga peaje por acceder en coche al centro; cuando en la principales urbes se acometen peatonalizaciones como el fin de revitalizar la vida ciudadana y el comercio local, y se admite que aumentar la calidad de vida de la gente pasa por desincentivar el uso del coche, aquí seguimos defendiendo que moverse en coche privado y aparcarlo delante de la puerta es un derecho humano inalienable.

La cultura se crea y cambia para adaptarse a las necesidades de la sociedad. En Canarias, hace dos generaciones íbamos en burro, en carro y caminando, y 60 años después no entendemos la vida sin el coche y su cultura colonizadora. Las personas cedimos nuestro derecho frente a las máquinas. Los antiguos caminos se asfaltaron, la velocidad se hizo una necesidad y el segundero nos esclavizó. La gente dejó de andar. Hoy en día ya no existen conexiones peatonales desde barrios como Marzagán o Tamaraceite, y eso es así en el resto de la isla. Hasta para peregrinar a Teror hay que caminar sobre el asfalto. Niños y niñas ya no juegan en la calle. La “libertad de movimiento” nos ha traído estrés, contaminación, peligrosidad, sedentarismo y mala salud; hemos perdido espacios de convivencia y sociabilización.

A consecuencia de esta cultura al servicio del coche, el urbanismo olvidó a las personas y su movilidad natural: andar. Los barrios y las infraestructuras se diseñan a escala del coche: avenidas anchísimas, manzanas gigantescas y vías exclusivas para el motor que ignoran las movilidades alternativas. La ciudad se proyecta para que la vecindad salga de su edificio encerrada en una cabina de metal con ruedas y regrese dentro de la misma cabina a encerrarse en su casa. Es la pescadilla que se muerde la cola: la promesa de libertad se ha convertido en dependencia. La lógica cambió: hoy se ve como normal residir en Fontanales y trabajar en Las Palmas de Gran Canaria soñando con un túnel que atraviese la isla para no perder tanto tiempo en la carretera. Así, a día de hoy, el coche privado sigue siendo la absoluta prioridad en nuestras islas: las políticas, los discursos, las infraestructuras, las inversiones, el diseño urbano, la ordenación del tráfico legitiman el uso abusivo del vehículo particular.

Curiosamente, en estos días, la MetroGuagua está poniendo sobre la mesa cuestiones que hace unos años se relegaban ante la prioridad de elevar la velocidad media del desplazamiento en auto: la necesidad y prioridad de un transporte público eficaz; la recuperación del frente marítimo aislado por la barrera que supone la Avenida Marítima; los problemas de una zona portuaria localizada en un fondo de saco; el emblemático istmo condicionado como vía de acceso al puerto y a una zona industrial; el atractivo de las zonas militares no urbanizadas que pudieran suplir la falta de espacios abiertos; la adaptación de la ciudad a los modos blandos de movilidad; los aparcamientos disuasorios… Es magnífico saber que, por fin, la calidad de vida de los residentes preocupa y está en la agenda política pero no hay que olvidar que el “autobús de tránsito rápido” -la MetroGuagua- es la estrategia de transporte público colectivo propuesta por el Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Las Palmas de Gran Canaria, una planificación en la que el Ayuntamiento de nuestra ciudad empezó a trabajar allá por 2009.

Tres corporaciones han asumido la necesidad de esta estrategia de movilidad sostenible para nuestra ciudad y, aunque muy despacio, estamos en el buen camino. Las actuaciones que conviertan a Las Palmas de Gran Canaria en un mejor lugar para todo tipo de personas, más eficiente en transporte, más “amigable” en temas de accesibilidad y en provisión de espacios públicos no son un capricho político, ni una moda, ni un atractivo para el turismo, ni una forma de generar economía, son la solución a la agonía de las urbes por causa de la saturación del vehículo privado. Nuestro sistema cortoplacista y una ciudadanía poco informada no alientan a los políticos a asumir grandes riesgos, pero es inevitable que Las Palmas de Gran Canaria terminará asumiendo, por inercia, las políticas del resto de las urbes desarrolladas. Que podamos disfrutar de una ciudad más humana y amable antes o después dependerá de la implicación y preocupación de los ciudadanos y de cómo incidamos en la agenda política. La MetroGuagua no es el problema, tampoco es la solución pero es parte de ella.

sábado, 6 de agosto de 2016

Nuevo carril bici en el CC el Muelle.

¡Te lleva directamente a ningún lado!. Y el área de Movilidad no sabe nada.


Un nuevo fenómeno ronda por la ciudad. Aparecen nuevos carriles bicis desde la nada. Partes de las calles están pintadas similares a las que conocemos desde la Fuente Luminosa: rojas, interrumpidas y estrechas. Pero esta vez faltan señales, las partes interrumpidas están pintadas encima de tramos en las que no cabe ni siquiera una bicicleta, y como al estilo cerca 2007 bajo Soria, comienzan y terminan en ninguna parte. Bueno, concretamente si termina en una parte: bajo una palmera. 

El área de Movilidad niega la responsabilidad y afirma por Twitter que ‘este carril bici no tiene nada que ver con el área de Movilidad’. Pero la gran pregunta que nos inquieta: ¿cómo se ha pintado ese carril entonces? ¿Puede la autoridad Portuaria pintar carriles bicis en zona pública sin colaborar con los expertos del Ayuntamiento? ¿O habrá un grupo activista secreto en contra de la bici pintando carriles bicis sin sentido? Quizás es una nueva iniciativa para promocionar la bici: pinta tu propio carril bici. El carril del CC el Muelle es del vagabundo que vende relojes por ahí y necesitaba llegar a la Palmera, es un derecho llegar a la puerta de su casa con su vehículo, ¿se acuerdan?

Lo que sea, la imagen de la bici como medio de transporte establecido y respetado en cualquier caso no se manifiesta en estos tipos de carriles. Todo lo contrario, perpetúan la imagen de que el quien va en bici, no hace nada importante, no tiene que llegar a ninguna parte porque esta jugando y los juguetes no deben de estar en la calle. Permitir pintar estos carriles bicis, o mejor dicho, no oponerse a un trabajo tan mal hecho, es ser igual de responsable que la entidad que lo pintó. Es más, los que oficialmente están a cargo de la movilidad se lavan las manos en inocencia dando la espalda a la chapuza del año 2016. 

Desde el colectivo ciudadano de Las Palmas en Bici, sugerimos que en el caso de que alguna entidad pública u organismo oficial vaya a acometer alguna obra relacionada con la bicicleta, por favor consulten antes a expertos en la materia, pidan sugerencias a quienes sepan del tema o hagan concurso publico de ideas…antes de llevar a gente estampándose contra árboles.

jueves, 4 de agosto de 2016

El único que ataca la libertad de moverse en la capital es el lobby del coche.

Una Respuesta a Fredica referente a la peatonalización de San Bernardo.

(Artículo del 11.05.2016 en La Provincia)


Una vez más Fredica ha adivinado el futuro de la capital, interpretando la peatonalización de San Bernardo como causa de un ‘caos circulatorio’. Interesante en este artículo son las palabras elegidas como “cierre” de la calle sinónimo a “bloqueo”, “obstrucción” o “taponamiento”. El negativo juego de palabras se vuelve más explícito cuando el presidente de Fredica opina que la peatonalización es una “política contra los ciudadanos que utilizan el vehículo privado en nuestra ciudad, a los que cada día se coarta más su movilidad”. ¡Qué vendedor de coche más protector de la ciudadanía!.

lunes, 13 de junio de 2016

TODA LA POBLACIÓN DE CANARIAS RESPIRA AIRE CONTAMINADO


Las Palmas en Bici, reproduce a continuación el comunicado de prensa publicado por Ben Magec - Ecologistas en Acción, Federación de la que forma parte, en relación a la situación de la calidad del aire de Canarias tras el último Informe anual de Calidad del Aire de Ecologistas en Acción

El Informe anual de Calidad del Aire de Ecologistas en Acción concluye que la totalidad de la población y la mitad del territorio de Canarias estuvieron expuestos a unos niveles de contaminación que superan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. La coyuntura meteorológica, el repunte del tráfico, el fraude en las emisiones de los automóviles y la apuesta por las energías sucias en detrimento de las renovables, entre las causas de un problema que afecta a la salud de la ciudadanía, pero también a los cultivos y espacios naturales.


El informe elaborado por Ecologistas en Acción analiza los datos recogidos en 700 estaciones oficiales de medición instaladas en todo el Estado español, entre ellas 55 situadas en Canarias.

En lo que respecta a las Islas Canarias, entre sus principales conclusiones, destacan:

  • En 2015, se ha producido un aumento general de los niveles de contaminación de partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), dióxido de nitrógeno (NO2) y dióxido de azufre (SO2), el primero desde el inicio de la crisis económica en 2008. En cambio, descendieron los de ozono troposférico (O3). La contaminación generada desde las principales ciudades, las autovías y autopistas y las centrales térmicas de cada isla se extiende por el territorio afectando a zonas más alejadas y rurales en la forma de ozono troposférico.
  • El informe de Ecologistas en Acción toma como referencia los valores máximos de contaminación recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el objetivo a largo plazo para proteger la vegetación establecido por la Unión Europea. De acuerdo a esos niveles, el aire contaminado afectó en 2015 a la totalidad de la población y a la mitad del territorio de Canarias.
  • Si se toman los valores límite establecidos por la normativa española y europea, más laxos que las recomendaciones de la OMS, la población que respira aire contaminado por encima de los límites legales alcanzaría 900.000 habitantes, repartidos entre Las Palmas de Gran Canaria y el Sur y Norte de Tenerife. Y la superficie expuesta a niveles de contaminación que exceden de los legalmente permitidos para proteger los cultivos agrícolas y los ecosistemas naturales alcanza 1.300 km², la quinta parte del territorio, correspondiendo a las islas de la Palma, la Gomera y el Hierro.
  • Las partículas (PM10 y PM2,5) y el dióxido de azufre (SO2) son los contaminantes que presentan una mayor extensión y afección a la población, con especial incidencia en las Palmas de Gran Canaria y el Sur y Norte de la Isla de Tenerife. Siguen, por tanto, siendo una seria amenaza para la salud, más ahora que durante el año pasado se interrumpió la tendencia a la baja iniciada en 2008, con la crisis económica. Un problema específico de Canarias es la proximidad al continente africano, que explica los elevados niveles de partículas PM10 por polvo sahariano, en todo caso perjudiciales para la salud.


  • El ozono troposférico también afecta a la población, con unos niveles que se mantienen estacionarios o incluso al alza. Esto se debe al incremento de las temperaturas medias y de las situaciones meteorológicas extremas (olas de calor) durante el verano, como resultado del cambio climático. No obstante, durante el año 2015 los niveles de ozono bajaron respecto a los de 2014, de manera que sólo la población y el territorio de Fuerteventura y Lanzarote han seguido expuestos a concentraciones de ozono peligrosas para la salud humana.
  • Aunque el aumento de la contaminación del aire es consecuencia en primera instancia de la coyuntura meteorológica, caracterizada por una mayor estabilidad atmosférica, hay señales preocupantes que advierten de que podemos estar asistiendo a un cambio general de tendencia, tras años de reducción de los contaminantes clásicos (partículas, NO2 y SO2): el repunte del tráfico por carretera (y del consumo de combustibles de automoción), el fraude en los sistemas de certificación de las emisiones de los automóviles (conocido a partir del escándalo Volkswagen) y el aumento de la producción eléctrica en centrales térmicas de carbón, petróleo y gas, a costa de las energías renovables.
  •  La contaminación del aire debería abordarse como un problema de primer orden, tal y como se deriva del Informe elaborado por Ecologistas en Acción. Cada año se registran más de 25.000 muertes prematuras en el Estado español por afecciones derivadas de la contaminación del aire, de acuerdo a las últimas estimaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente.
  • Los costes sanitarios derivados de la contaminación atmosférica representan al menos 32.000 millones de euros al año, un 2,8% del PIB español, según la OMS y la OCDE, sin considerar el coste de los daños provocados sobre los cultivos y los ecosistemas naturales.
  • La información a la ciudadanía por parte de las administraciones públicas no es ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema.
  • Los Planes de Mejora de la Calidad del Aire para reducir la contaminación son obligatorios según la legislación vigente. En el caso de las partículas PM10, el Gobierno de Canarias debería elaborar y aplicar dichos planes en la aglomeración de Las Palmas de Gran Canaria, el Sur de Gran Canaria y el Sur de Tenerife, con la información de que se ha dispuesto para elaborar el informe.
  • Las principales vías de actuación para reducir la contaminación del aire son la disminución del tráfico motorizado, la reducción de la necesidad de movilidad y la potenciación del transporte público. Es necesario además dar facilidades a la bicicleta en las ciudades. Así como la adopción generalizada de las mejores técnicas industriales disponibles y la reducción drástica de la generación eléctrica por centrales térmicas.

viernes, 1 de abril de 2016

CONSECUENCIAS INDESEABLES DEL INGENTE CONSUMO ENERGÉTICO

Las Palmas en Bici, junto con un gran número de organizaciones de nuestro  archipiélago, firmó una carta destinada a José Manuel García-Margallo, ministro español de Asuntos Exteriores y Cooperación y a  Miguel Albero Suárez, embajador de España en Honduras.

Nos hubiera gustado que el motivo de la carta fuera otro, pero se debía al asesinato de Berta Cáceres, activista ambientalista, que luchaba por los derechos de los trabajadores y las trabajadoras, así como de los pueblos originarios,  por la dignidad de las mujeres y  contra la destrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal.

En Las Palmas en Bici, somos conscientes de que no es lo mismo ser activista (como lo somos nosotras) en Las Palmas y en nuestro país, que en Honduras o en América Latina, donde tienen los mayores índices de activistas ambientales asesinados del planeta. 

Berta Cáceres, activista ambiental, asesinada el pasado 2 de marzo


Es cada vez más urgente reducir el consumo energético de los países del norte global, entre las que nos encontramos, ya que para satisfacer dicho ingente consumo, las empresas de nuestros países, ávidas de lucro, se localizan en países con abundantes recursos energéticos, sin importar si para ello ponen en peligro la sostenibilidad de estos territorios, expulsan a sus habitantes, se apoderan de sus recursos, contaminan su medio ambiente o incluso les cuesta la vida a los habitantes que se oponen a ello.

No es este mundo al que queremos pertenecer y, por ello, seguiremos trabajando por reducir nuestra dependencia energética con respecto de otros países dentro del campo en que nos sentimos capaces, el de la movilidad. Seguiremos apostando por la bicicleta, por caminar y por el transporte público frente al actual uso masivo del coche, el cual depende de colosales cantidades de combustible que se obtienen violando derechos humanos y medioambientales, atacando nuestra vida (contaminación, sedentarismo, accidentalidad, etc.) y más aún la vida de las personas de los países de los cuales obtenemos los recursos energéticos. Igual que la sociedad canaria manifestó su rechazo a las prospecciones en nuestras aguas por los efectos que podría tener para nuestra población, efectos similares no deberían ser padecidos por ninguna persona en nuestro planeta.

Ante ello, es imprescindible la acción individual y sobre  todo colectiva en aras de parar semejante injusticia social y medioambiental. Con dicho fin te animamos a que firmes esta petición  para la paralización del proyecto de la represa Agua Zarca en Honduras, un proyecto que ha generado una campaña de violencia, intimidación y asesinato abierto contra las personas que se han opuesto al mismo, entre ellas Berta Cáceres.


Pueden leer en el siguiente enlace la carta enviada.