viernes, 21 de febrero de 2014

Los cambios, ¿cómo usarlos?

Función de las velocidades

Los cambios de nuestra bici nos permiten subir cuestas, arrancar y acelerar de la manera más eficiente posible. Sin importar el número de velocidades o el tipo de cambios con los que este equipada nuestra bicicleta, su objetivo es permitirnos mantener una cadencia en diferentes condiciones.

La cadencia se refiere al número de revoluciones por minuto con la que pedaleamos. Una cadencia adecuada para un ciclista urbano es de entre 60 a 80 rpm. Lo que quiere decir que para lograr una rodada eficiente un ciclista urbano deberá mantener un ritmo de una pedaleada por segundo.

Cómo funciona la transmisión de nuestra bici

Para comprender cómo funciona la transmisión en una bicicleta, debemos tener claro el concepto de desarrollo de la transmisión. Un desarrollo es una combinación de plato y piñón que crea una proporción determinada entre el número de vueltas del eje del pedalier (eje de los pedales) y el número de vueltas de la rueda. Para que nos entendamos: es la distancia que recorre la bicicleta en una vuelta de pedal.

Si entrar en detalles, con un desarrollo grande cada vuelta de pedal hace girar la rueda motriz más que un desarrollo pequeño, por lo que el desplazamiento de la bicicleta será mayor pero a costa de un mayor esfuerzo de nuestras piernas. En cambio, con un desarrollo pequeño se necesitan más vueltas de pedal para hacer girar la rueda y en consecuencia obtenemos un menor desplazamiento, pero también menos esfuerzo para moverlo. Por lógica, los desarrollos grandes son para velocidad en llano, y cuando se trata de comenzar a subir hay que ir seleccionando combinaciones plato/piñón que nos den desarrollos más pequeños para permitirnos subir sin problemas.

Los cambios de desarrollo

¿Cómo elegir las combinaciones de plato/piñón adecuadas?

El desarrollo más grande de la transmisión de una bicicleta es la combinación del plato más grande con el piñón más pequeño, ello implica un gran esfuerzo para nuestras piernas. Está indicado para descensos o para ganar velocidad en llano, donde la inercia de la bicicleta nos ayuda a mover este desarrollo. Por el contrario, el desarrollo más pequeño es la combinación del plato más pequeño con el piñón más grande, ello implica menor esfuerzo pero nuestras piernas irán mas con un efecto “molinillo”. Indicado para subir pendientes muy pronunciadas gracias al menor esfuerzo requerido para mover este desarrollo.

Para el resto de desarrollos, bastará con ir realizando diferentes combinaciones de plato/piñón hasta dar con la más adecuada para el tipo de terreno en el que estamos rodando. Aunque esta es la teoría y la transmisión de nuestra bicicleta funciona simplemente así, por una sencillas razones mecánicas existen una serie de combinaciones correctas entre platos y piñones que debemos seguir.

Combinaciones correctas entre platos y piñones

Si nos fijamos en la transmisión de nuestra bicicleta mirando desde arriba, veremos que el plato grande queda a nuestra derecha junto con el piñón pequeño. Es decir, encontramos los diferentes diámetros de plato/piñón invertidos entre sí. Ésto es así porque si engranamos el plato grande con el piñón pequeño veremos que la cadena de la transmisión queda recta o paralela al cuadro de nuestra bicicleta. Si vamos cambiando hacia los piñones más grandes veremos que la cadena se va torciendo hasta quedar completamente cruzada desde el plato grande hasta el piñón grande. Cuanto más cruzada está la cadena, menor es el rendimiento que nos aporta el sistema, mayores son las fuerzas de torsión que actúan sobre ella y mayor el peligro de romperla o desgastarla antes de tiempo.

Por ello, las posibilidades correctas de combinación plato/piñón quedan limitadas a un pequeño número con el único fin de no cruzar la cadena en exceso.

Aquí podemos ver las combinaciones lógicas que debemos hacer para no forzar demasiado la cadena:
combinaciones óptimas cambios
Lo señalado en verde sería lo óptimo.

Plato grande: En combinación con los 3-4 piñones más exteriores o pequeños. Son desarrollos para bajadas y velocidad en llano.

Plato intermedio: En combinación con todos los piñones, excepto el más exterior o pequeño y el más interior o grande. Son desarrollos cada vez más subidores.

Plato pequeño: En combinación con los 3-4 piñones más interiores o grandes. Son desarrollos muy subidores, para grandes cuestas.

Éstas son las combinaciones perjudiciales para nuestro rendimiento y peligrosas para nuestra cadena:
relación no aconsejable
Lo señalado en rojo son las que debemos evitar.

De esta manera comprendemos por qué los platos y los piñones van montados al contrario respecto a su diámetro: plato mayor hacia el exterior y menor hacia el cuadro, piñón menor hacia el exterior y mayor hacia la rueda. Así se consigue mantener la cadena paralela al cuadro de la bicicleta usando los desarrollos adecuados, sin forzar la misma y evitando problemas de rotura y holgura en la misma.

Con un poco de práctica aprenderemos a usar correctamente los cambios de nuestra bicicleta de forma que podamos mantener una cadencia de pedalada constante sin realizar mucho esfuerzo y durante mucho más tiempo.

Jugando con los cambios

Uno de los errores más comunes en personas que apenas se inician en el mundo de la bicicleta es comenzar la marcha en un desarrollo alto (plato grande - piñón pequeño). Cuando uno arranca en un desarrollo alto se tiene que aplicar demasiada fuerza para que la rueda comience a girar.
Lo ideal, arrancar en un desarrollo bajo que nos permita poner la rueda en movimiento aplicando poca fuerza al pedal. Una vez que estamos en movimiento podemos ir cambiando de velocidad según sea necesario.

Como apunte decir que en la ciudad los desarrollos más usados son los medios.

Al rodar por terrenos lisos, bajadas, o con el viento a tu favor será necesario cambiar a desarrollos altos, avanzando más a cada pedaleada. Ésto nos permitirá generar una mayor velocidad manteniendo la cadencia.

Como ciclistas urbanos, somos dependientes de las condiciones tráfico y debemos respetar las señales de trafico, al igual que cualquier otro vehículo. Esto significa que tendremos que disminuir de velocidad y llegar a la parada total en un momento determinado. En estos casos es conveniente anticipar el cambio de velocidad. Por ejemplo, si el semáforo cambia a rojo, antes de frenar totalmente se recomienda cambiar a una velocidad baja para poder arrancar de manera eficiente cuando la luz cambie a verde.

En algún punto de la ciudad encontraremos alguna pendiente. En estos casos hay que cambiar a un desarrollo suave antes de que el pedaleo se torne pesado y evitar en la medida de lo posible cambiar durante el esfuerzo de una cuesta. Recuerden que hay que mantener la cadencia en todo momento. Si la pendiente es ligera bastara con jugar con los piñones. Por otro lado, si la pendiente es bastante pronunciada lo ideal es cambiar al plato más chico para después comenzar a jugar con los piñones hasta encontrar la combinación que nos permita mantener una cadencia adecuada.

RECUERDA: Evita cruzar la cadena, por el bien de tu salud y la salud de tu cadena y procura anticiparte en los cambios de desarrollo para no realizar el cambio en pleno esfuerzo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

si , que alguien me explique que gilipollez es esta de la moda de "yo quiero una bici con una sola marcha"

estan fatal de la cabeza