martes, 14 de abril de 2015

¿Policías caprichosos?

Comentario al artículo ‘La policía local se baja de la bici’ (Canarias7, 10.02.2015)


Gracias a Canarias7 sabemos en detalle que a los agentes locales les falta equipamiento para poder pedalear durante el servicio: ‘las bicicletas carecen del equipamiento básico y esencial para la seguridad de los policías, como los catadióptricos -reflectantes-, iluminación autónoma, burra de soporte, guardabarros o muelle en el sillín para evitar patologías profesionales debido al continuo uso de la bicicleta… además de no dotarlos con gafas de protección para que no entren cuerpos extraños en los ojos y puedan generar una caída como consecuencia de ello’ (Canarias 7, 2015). Las bicicletas no tienen burra, los agentes no tienen vestuario apropiado y no les hicieron caso al reclamarlo. Las redes sociales y sus comentarios reflejan ciudadanos cabreados porque 'hay gente sin trabajo luchando día a día, y los policías locales preocupándose por si sus bicis tienen burra' (Canarias 7, 2015).

¿Más allá de la falta de equipamiento?

En conversaciones con los agentes del servicio en bici, uno se encuentra con diversos comentarios como: 'primero uno se piensa qué guay, tío qué buena idea [el Plan LPA de la movilidad]. Pero luego ves más allá y te das cuenta de que no hay nada, nada'.

¡Si! El plan LPA de la movilidad trae una esperanza a los que les gustaría ser menos dependientes del coche, y un disgusto a los que van en coche 'a la esquina pa'comprar pan'. Pero además de afectar a las costumbres del usuario del transporte ¿Qué es el Plan de la Movilidad? ¿Qué es lo que quiere cambiar en Las Palmas? ¿Las Palmas quiere cambiar su movilidad, realmente?.

Las posibles respuestas e interpretaciones son tantas como granos de arena en Las Canteras. Nuestras favoritos son: 'quieren quedar bien ante la Unión Europea'; 'Están ganándose los votos' o 'Los carriles bici son un disparate simbólico para poder decir –eh, hemos hecho algo', etc. Se está creando polémica en varias dimensiones, y los síntomas de una discrepancia a nivel político llegan a ser cada vez más obvios. Y mientras, hay anarquía en el tráfico urbano porque ya nadie tiene claro cuáles son las normas correctas a seguir, los propios agentes de tráfico 'se bajan de la bicicleta'.

Buscando debajo de la superficie

 
¿Pero qué significa esta bajada de la bici de la policía realmente, más allá de la queja superficial? Empezamos con nuestro análisis paso a paso:


Primero, ¿qué implica la falta de equipamiento para un agente en servicio –una burra, un reflectante, y ropa adecuada? Pues sencillamente que no puede cumplir con sus tareas. El artículo de Canarias7 no menciona en ningún momento las tareas concretas inherentes al servicio en bicicleta ni lo que conlleva la falta de equipamiento para cumplirlas. Ni hablan del servicio de noche, ni cómo los agentes se mueven por la ciudad.

Aquí empiezan las contradicciones: En la presentación del proyecto 'Policía en bici' se anunciaba que 'además de sus funciones ordinarias como policías locales, tendrán una misión especial de velar por el cumplimiento de la ordenanza en materia de bicicletas… un proceso de educación al que la Policía Local también contribuirá para conseguir una ciudad calmada para los peatones, los ciclistas y vehículos' (La Provincia, 2014).

Es decir que los agentes en bicicleta no están exclusivamente para ordenar el tráfico ciclista, sino que hacen las mismas tareas que cualquier otro agente. Eso implica que no están pedaleando todo el tiempo sino que tienen que pararse a controlar y entrar en diferentes sitios. ¿Dónde deja el agente la bicicleta para subir a un edificio? Por ordenanza municipal hay problemas para dejar la bicicleta amarrada en el mobiliario público; no hay suficientes aparcamientos de bicicletas; y los robos impiden cualquier otra manera de estacionarla. Vaya dilema para el agente intentando servir como ejemplo cumpliendo las normas y guiando la ciudadanía en el fomento del ciclismo urbano. No obstante, ¡búsquense la vida!.

El fomento del ciclismo urbano se construye en base a muchos condicionantes, una de ellos es el aparcamiento, que impacta enormemente en el uso de la bicicleta, estando, en Las Palmas, muy relacionado con el robo de bicicletas (Scheurenbrand, 2012). ¿No les sorprende a los políticos que los aparcabicis en nuestra ciudad estén vacíos? Evidentemente los robos en Las Palmas afectan a todos los ciudadanos y más sorprendente es que aunque la propia policía ha sido víctima del robo de sus bicicletas (Canarias 7, 2013), existe un silencio en la política sobre la prevención y consecuencias referente a los robos de bicicletas en Las Palmas. Por supuesto habrá alguien que diga: 'cómprate un buen candado', pero eso no soluciona el problema social y económico de la isla, con un porcentaje muy alto de desempleo y desigualdad que contribuye a que no haya seguridad para la propiedad privada. Levantar una ciudad ‘sostenible’ anunciando el ciclismo urbano como alternativa al coche privado, requiere una estrategia sofisticada que funcione a varios niveles, no solamente a base de carriles bici. Porque la movilidad, en su mayor parte, no depende del usuario individual. El usuario resulta atrapado en una telaraña multidimensional (histórico-sociocultural-espacial) que no se resuelve con 'mono' técnicas (Shove, 2009). ¿Pero qué político es tan autocrítico que pueda admitir que un carril bici no es suficiente para que la gente vaya en bici y que esta medida es solamente una pequeña muesca en la punta del iceberg 'sostenible'?.

¿Qué decimos de las reclamaciones que han sido ignoradas? "Está demostrado que la [policía] que se desplaza en bicicleta tiene una mayor eficacia y rapidez en su actuación que a pie, también incluso que en un coche, y además esto permitirá una mayor cercanía a los ciudadanos" (La Provincia, 2014). Lo que dijo el Ayuntamiento suena muy bonito, pero, nos gustaría saber el por qué no se ha realizado el proyecto tal y como presentó. Es más, si los agentes reportaron a la jefatura sus dificultades en cumplir las tareas ordenadas, ¿por qué sus documentos escritos han caído en saco roto? Según el representante sindical de la policía "La jefatura ha reaccionado de forma ilegal porque ha ordenado mantener el servicio de bicicletas… [y]…que es ilegal la obligación de que se mantenga a los agentes utilizando la bicicleta, como tampoco lo serían un caballo o un burro, es algo que se hace de forma voluntaria porque no es un vehículo oficial" (Canarias 7, 2015).

Este comentario desvía el problema real, ya que la cuestión no está en que la jefatura haya mantenido el servicio en bici sino que haya mantenido 'las condiciones del servicio sabiendo de sus dificultades' y consiguiendo que los agentes renuncien a sus destinos. En base a lo que podemos leer en el artículo se podría interpretar una obstrucción disimulada hasta que se consigue que los miembros de un equipo abandonen sus puestos y fracase el proyecto. Un acontecimiento de tal interpretación está categorizada por La Real Academia Española como sabotaje.

Siguiendo este pensamiento se puede dudar si el servicio de bicicleta y el desarrollo de la bicicleta como vehículo oficial va en serio por parte de la policía local. Los agentes individuales ejerciendo el servicio por lo menos están encantados con la idea, como la cita de arriba deja bien claro. Entonces ¿de quién depende que 'Las Palmas vuelva a latir'? Un enfrentamiento contra el Ayuntamiento y contra la mentalidad sostenible que tanto se celebra en estos momentos en Las Palmas no lo veremos. Es más fácil poder decir que los agentes no querían el servicio y decidieron dejarlo por su cuenta, y que son unos caprichosos porque sus bicis no tienen burra. Pero lo peor de todo es que los propios agentes del servicio en bici no acusan la intriga interna sino que denuncian que la bicicleta no es un vehículo oficial que no se debe mantener a la fuerza.

Así, la "biciguerra" no se va a resolver jamás, la bicicleta mantendrá su estatus de juguete y el ciclismo urbano será lo que es ahora mismo: una lucha. En fin, que Las Palmas "vuelva a latir" depende menos de los agentes y los ciudadanos y más de que se resuelva el deterioro político entre bambalinas.


Klara Scheurenbrand

Estudiante de doctorado en Investigación y Teoría de la Cultura del Consumo. Miembro de Las Palmas en Bici.


Referencias:

La Provincia (2014) http://www.laprovincia.es/las-palmas/2014/09/19/quincena-policias-patrullara-bicicleta-zona/633761.html

Canarias 7 (2015) http://www.canarias7.es/articulo.cfm?Id=364957

Shove, E. (2009) http://www.theguardian.com/climate-change-and-you/beyond-abc-climate-change-policy


Scheurenbrand, K. (2012) The street belongs to the car: Ethnographic insights into the practice of cycling and the lack of bicycle consumption in Las Palmas de Gran Canaria. Manuscript submitted for publication.

4 comentarios:

Lluis Serra dijo...

No se puede jugar con estas cosas tan importantes. Ir en bici tiene que ser un derecho, igual que ir andando (con sus deberes también obviamente). Mientras esto no se entienda y articule adecuadamente se esta jugando con la vida de las personas y las ciudades.

Anónimo dijo...

Comparto al 100% la importancia del aparcamiento, pues usamos la bici para llegar a algún lugar y creo que muchos siguen considerándola como un juguete para pasear o hacer deporte.
Para convertirla en una verdadera herramienta de transporte necesitamos que penetre en la ciudad y que los niños la usen para ir al colegio, como hacen en la Europa más avanzada. Para ello habrá que habilitar aparcamientos vigilados o dentro de los colegios, desarrollar carriles y dar educación vial. Ellos son los futuros ciclistas.

Anónimo dijo...

Pues sigo sin entender como obligan a bajarse de la bici a los ciudadanos que van por la avenida de las canteras (que no estoy en contra de dicha norma) cuando la Policía va arriba de los pedales. No habría que predicar con ejemplo e ir a pié por la zona de las canteras? Es solo una opinión. Al igual que pasan los skyes esos, esas tablas sin frenos y al parecer es menos peligroso que una bici que tiene frenos. En fín. Creo que en bici a paso de peatón sin hacer el idiota con la bici y con mucha precaución deberían dejar pasar al igual que lo hacen con los Skyes.

Anónimo dijo...

Soy el anónimo del último comentario. Al igual que digo lo que pienso humildemente, también veo lógico lo que la Policía local argumenta. Ya que se crea esa idea de crear policías a bici, lo mínimo que debería hacer el Ayuntamiento es dotarle de todo en condiciones, precisamente lo que el cuerpo local reclama: burras, timbres, luces en condiciones, etc....no eso, de, te pongo una bici y búscate la vida ! Estoy con ellos en ese aspecto al 100%.