viernes, 1 de abril de 2016

CONSECUENCIAS INDESEABLES DEL INGENTE CONSUMO ENERGÉTICO

Las Palmas en Bici, junto con un gran número de organizaciones de nuestro  archipiélago, firmó una carta destinada a José Manuel García-Margallo, ministro español de Asuntos Exteriores y Cooperación y a  Miguel Albero Suárez, embajador de España en Honduras.

Nos hubiera gustado que el motivo de la carta fuera otro, pero se debía al asesinato de Berta Cáceres, activista ambientalista, que luchaba por los derechos de los trabajadores y las trabajadoras, así como de los pueblos originarios,  por la dignidad de las mujeres y  contra la destrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal.

En Las Palmas en Bici, somos conscientes de que no es lo mismo ser activista (como lo somos nosotras) en Las Palmas y en nuestro país, que en Honduras o en América Latina, donde tienen los mayores índices de activistas ambientales asesinados del planeta. 

Berta Cáceres, activista ambiental, asesinada el pasado 2 de marzo


Es cada vez más urgente reducir el consumo energético de los países del norte global, entre las que nos encontramos, ya que para satisfacer dicho ingente consumo, las empresas de nuestros países, ávidas de lucro, se localizan en países con abundantes recursos energéticos, sin importar si para ello ponen en peligro la sostenibilidad de estos territorios, expulsan a sus habitantes, se apoderan de sus recursos, contaminan su medio ambiente o incluso les cuesta la vida a los habitantes que se oponen a ello.

No es este mundo al que queremos pertenecer y, por ello, seguiremos trabajando por reducir nuestra dependencia energética con respecto de otros países dentro del campo en que nos sentimos capaces, el de la movilidad. Seguiremos apostando por la bicicleta, por caminar y por el transporte público frente al actual uso masivo del coche, el cual depende de colosales cantidades de combustible que se obtienen violando derechos humanos y medioambientales, atacando nuestra vida (contaminación, sedentarismo, accidentalidad, etc.) y más aún la vida de las personas de los países de los cuales obtenemos los recursos energéticos. Igual que la sociedad canaria manifestó su rechazo a las prospecciones en nuestras aguas por los efectos que podría tener para nuestra población, efectos similares no deberían ser padecidos por ninguna persona en nuestro planeta.

Ante ello, es imprescindible la acción individual y sobre  todo colectiva en aras de parar semejante injusticia social y medioambiental. Con dicho fin te animamos a que firmes esta petición  para la paralización del proyecto de la represa Agua Zarca en Honduras, un proyecto que ha generado una campaña de violencia, intimidación y asesinato abierto contra las personas que se han opuesto al mismo, entre ellas Berta Cáceres.


Pueden leer en el siguiente enlace la carta enviada. 

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